Opinión / Firmas (Tribuna libre)

Torrelavega: ni contigo ni sin ti…

Por Manuel Haro Alcalde

Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}E{/xtypo_dropcap}s inevitable reincidir en asuntos que nos afectan a los ciudadanos de Torrelavega. Tan inevitable, como repetitivo, ya que no es tan lejano aquél tiempo en que vivimos jornadas tensas por culpa de propuestas de equipos de gobierno, como de contrapropuestas y trabas de las oposiciones.
Unas veces de un lado y otras, del contrario. ¡Qué pereza!. Cansino todo y sin ver la luz del túnel.
En su legítimo derecho a exigir, es papel de la oposición recordar proyectos inacabados, aunque a veces se olvidan de que algunos fueron iniciados y abandonados a medio camino por ellos mismos.
De vez en cuando, salen a relucir auténticas baterías de peticiones que parecen ignorar que solemos tener memoria (¿histórica?) y que estuvieron a la espera de finalización.
Volvemos a encontrarnos con el recurrente asunto de “La Lechera”. El edificio se abandonó literalmente y el simple hecho de recuperarlo, es motivo de “reprimenda”, sólo porque son “los otros” quienes le han recuperado. Luego, la elección de la Gerente; la programación de ferias… y ahora, que no reúne condiciones de seguridad.
Y ya que estamos en “La Lechera”, también se viene criticando duramente un proyecto para reactivar una instalación cercana a la piscina, con la incorporación de gradas y otros usos. En éste caso, se cuestiona la inversión a realizar que, según la oposición, va en detrimento de otras obras que, en su caso, quedarían sin finalizar. Es una “acusación” más, fundamentada en la supuesta paralización de obras anteriormente previstas. Claro, que debe ser complicado simultanear varias, teniendo en cuenta la situación que vivimos.
La reprobación de los recortes de Rajoy, es otra de las peticiones en el próximo Pleno Ordinario, tal y como se venía haciendo, pero al revés, en la anterior Legislatura.
Ausencia, en todo caso, de atisbos de apoyos ó sugerencias. Escasez de ideas para ayudar. Sólo “peros” y “palos en las ruedas”. Legitimo como oposición, pero dudoso en la ejecución. Caras serias. Gestos contrariados… y todo, con la posibilidad de superar aritméticamente una hipotética moción de censura, pero como tantas veces hemos dicho, “una cosa es predicar y otra dar trigo”.
Mientras tanto, Torrelavega está como está. Tal vez no diríamos ninguna barbaridad si lanzáramos una “invitación” a un cambio total. De unos y otros. Los unos, porque no responden a las expectativas. Los otros, porque no respondieron. Así que… “Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio. Contigo, porque me matas; sin ti, porque yo me muero”.

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