Opinión / Firmas (Tribuna libre)

Opinión: “Irresponsabilidad mediática ¿también en los nuevos medios en internet?”

Atónitos y con los ojos bien abiertos, asistimos en los últimos tiempos al grandiosamente bochornoso espectáculo que se ofrece en diferentes foros, no exactamente impresos o a través de las ondas, sino en "la cosa ésa del internet", para vilipendiar públicamente a unos u otros.
 
 
 

 
"Versión digital" de un diario impreso, o "diario digital" con opiniones abiertas libremente al usuario, no significa para nada "campar a sus anchas" por la senda del insulto fácil o de la lengua ponzoñosa envenenada.
 
Se debe exigir el mismo respeto que en las Cartas al Director en los medios impresos tradicionales, o en cualquier otra herramienta de participación o expresión donde se permita al usuario o visitante dar su punto de vista sobre la noticia.
No en vano dichas cartas o colaboraciones ciudadanas, unas se publican y otras, como es obvio, no.
 
No hacer ejercicio de moderación y permitir, por tanto, que el periodismo digital, parafraseando al gran Gila en uno de sus grandes monólogos sobre el fútbol, acabe convirtiéndose en "una mutua humillación de madres", no conduce a nada más que a su propia debacle y desaparición, en una espiral de hundimiento moral imparable si no se frena de raíz. 
 
De modo muy evidente asistimos a una revolución informativa y participativa en internet. Se ha dado en llamar en ocasiones "periodismo ciudadano" o con otro término anglosajón "user generated content", contenido generado por el usuario, que aporta en muchas ocasiones informaciones de gran valor en su contenido, que recurriendo al profesional quizá jamás hubieran estado disponibles.
 
Pero, sin restar valor alguno a las contribuciones razonables del ciudadano de a pie al periodismo o al contenido de las noticias, es difícil también negar la necesidad de una revisión, contraste, y moderación de esos contenidos. Estos procesos de supervisión son responsabilidad del profesional del medio.
 
No hacerlo, nuevamente, lleva a permitir en ocasiones grandes errores informativos, humillaciones, ofensas e insultos, que son del todo prescincibles y no es necesario repetir o competir entre unos y otros para ver quién elabora el insulto más hiriente. Está de más.
 
Nunca estará de más el contraste de los datos recibidos, obligación que debe llevarse a cabo por el propio profesional,  la revisión de los mismos, y de modo importante cuando se habla de comentarios y opiniones vertidas sobre personas o noticias, la moderación, y en caso necesario borrado inmediato, de los mismos.
 
Todo ello para que nosotros, y nuestras honorables madres, podamos todos vivir tranquilos y en armonía, habiendo incluso expresado opiniones diferentes y enfrentadas.
 
 

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