Portada

FOTOS: Duras primeras horas de confinamiento en La Inmobiliaria

“Estamos muy nerviosos todos, muy mal”, opina Gonzalo Llamosas, presidente de la Asociación de Vecinos Río Indiana de La Inmobiliaria.

Las primeras horas del confinamiento del barrio han sido duras, y transcurren entre la indignación hacia quienes no respetan las normas de seguridad, y la responsabilidad de quienes, la mayoría, saben que la única forma de frenar el brote de coronavirus COVID-19 es seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El cordón sanitario establecido en un amplio área del barrio de La Inmobiliaria de Torrelavega, se originó por un brote vinculado a una celebración familiar y social, que ya cuenta con 68 casos positivos por coronavirus.

En esa celebración, que tuvo lugar en dos días diferentes con los hombres y las mujeres por separado, participaron un total de más de 100 personas.

Además, el alcalde Javier López Estrada criticó la “nula colaboración” de los participantes con los rastreadores para localizar a posibles nuevos infectados.

El consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, anunció ayer viernes la “decisión complicada” de confinar el barrio en un acto en el que estuvo acompañado por la directora general de Salud Pública, Paloma Navas; el alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada; y el jefe superior de la Policía en Cantabria, Héctor Moreno.

Este cierre afecta a cerca de 6.500 vecinos que residen en un área de alrededor de 80.000 metros cuadrados.

Zona afectada

La zona afectada incluye todo el área con los límites en la calle Pintor Varela en su totalidad; la calle Julián Urbina, los números impares desde la calle Pintor Varela hasta su intersección con Ceferino Calderón; la calle Ceferino Calderón, entre las intersecciones de las calles José María Pereda y Julián Urbina a ambos márgenes; la calle Marqueses de Valdecilla y Pelayo, desde la confluencia de la misma con José María Pereda hasta la intersección con la calle Juan XXIII, ambos márgenes; y la calle Juan XXIII, desde la calle Marqueses de Valdecilla y Pelayo hasta su intersección con Antonio Bartolomé Suárez, ambos márgenes.

Las medidas adoptadas, con bloques de hormigón en varias calles y controles policiales, incluyen la prohibición de la salida de personas, salvo aquellos desplazamientos debidamente justificados por la asistencia a centros, establecimientos y servicios sanitarios; el cumplimiento de obligaciones laborales, profesionales o empresariales; el retorno al lugar habitual de residencia si quedase fuera de la zona delimitada; la asistencia y cuidado de personas mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o especialmente vulnerables; causas de fuerza mayor o situación de necesidad y cualquier otra de análoga naturaleza.

Pruebas PCR

Una de las medidas puestas en marcha es la realización de pruebas PCR a personas relacionadas con el brote, y se ha hecho un llamamiento público a todas las personas residentes en la zona de La Inmobiliaria afectada por el cordón sanitario que han participado en actividades sociales o religiosas en los últimos 14 días o que tengan algún vínculo social o familiar con casos positivas o que estén en situación de cuarentena para que acudan al Colegio José María Pereda.

El concejal de Seguridad Pedro Pérez Noriega ha recordado que este sábado tendrán preferencia los vecinos de las calles Marqueses de Valdecilla y Pelayo y Leonardo Torres Quevedo. El horario de atención es de 8 de la mañana a las 20 horas.

El domingo y el lunes, la preferencia la tendrán los vecinos de las calles Bonifacio del Castillo y de Julián Urbina.

El martes, las personas que vivan en las calles Juan XXIII y Ceferino Calderón.

El miércoles, quienes residan en Casimiro Sainz y Pintor Salces.

Y el jueves, los vecinos de la calle Pintor Varela.

Comments are closed.