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El comercio

{xtypo_dropcap}A{/xtypo_dropcap}hora que todo parece indicar que se muere la Feria de Muestras de Cantabria (FMC), es un buen momento para echar un vistazo al comercio de Torrelavega, inmerso también en una fuerte crisis, agudizada por las grandes superficies comerciales. El comercio de Torrelavega necesita un revulsivo para volver a ser lo que siempre fue, atrayendo a compradores de toda la comarca cercana, e incluso de Santander o de otras provincias.

En primer lugar, los comerciantes de Torrelavega deben cambiar su mentalidad y adaptarse a los nuevos tiempos. Si la fuerte competencia de las grandes superficies comerciales impone que se debe devolver al cliente el importe pagado cuando un artículo sea defectuoso de fábrica o no satisface las necesidades del comprador, sin duda esa es una de las cosas que el pequeño comercio de la ciudad debe cuidar y cambiar.

Estimados comerciantes, acepten un buen consejo que puede ayudar a su competitividad y, cuando algo salga mal en un producto o una venta, olviden los “vales” y los “bonos”, ya que en muchas ocasiones, por no devolver el dinero al cliente y obligarlo a estar atado a su comercio o buscar en su tienda un “cambio” que quizá tampoco pueda satisfacer al cliente, sin libertad para comprar otro artículo en otro comercio, ese cliente insatisfecho puede estar ya perdido para siempre para su comercio.

Por otro lado, las iniciativas puestas en marcha recientemente por la Cámara de Comercio de Torrelavega, Apemecac, y Torrelavega Escaparate Urbano, no merecen otra cosa que el apunte positivo, pero necesitan más refuerzo. Incluso si es necesario, más presupuesto y más publicidad y promoción, potenciando todas las acciones ya realizadas y creando nuevas propuestas y eventos, usando aportes frescos e imaginativos que puedan hacer conseguir que los compradores sigan comprando en su ciudad. 

La apertura comercial los sábados por la tarde es más una cuestión de costumbres, ya que es difícil cambiar los hábitos del comprador. Si el comprador prefiere pasar la tarde de los sábados en un centro comercial donde además tiene cine, restaurantes e incluso pequeños parques o atracciones para sus hijos, competir con esos detalles es difícil, ya que se requiere que la propia ciudad de Torrelavega disponga de esas dotaciones de ocio y esparcimiento, algo de lo cual a día de hoy se carece en buena medida.

Con el esfuerzo de comerciantes, administraciones y también compradores, se puede llegar a conseguir que la ciudad de Torrelavega vuelva a ser ese centro comercial, punto de atracción de compradores de toda la comarca.

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