EDITORIAL-. Emprendimiento y saraos

EDITORIAL-. Emprendimiento y saraos. En la imagen, de arriba a abajo y de izquierda a derecha: Alejandro Pérez e Iván Martínez (ACPT), Antonio Rincón (Presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega) y Miguel Rincón (Presidente de APEMECAC) (C) Fotos: ESTORRELAVEGA
EDITORIAL-. Emprendimiento y saraos. En la imagen, de arriba a abajo y de izquierda a derecha: Alejandro Pérez e Iván Martínez (ACPT), Antonio Fernández Rincón (Presidente de la Cámara de Comercio de Torrelavega) y Miguel Rincón (Presidente de APEMECAC) (C) Fotos: ESTORRELAVEGA

Debería preocupar, y mucho, que un Concurso de Emprendimiento pretenda presupuestar 13.000 euros para premios a los emprendedores, y 10.000 para galas. Un presupuesto bastante descompensado porque, en teoría, el objetivo último de un evento de emprendimiento debería ser fomentar a los emprendedores, no fomentar actos de índole social adornados con actuaciones o desfiles.

La agria polémica surgida estos días entre el Presidente de APEMECAC Miguel Rincón, el Presidente de la Cámara de Comercio Antonio Fernández Rincón y los ediles de ACPT Alejandro Pérez e Iván Martínez ha puesto sobre la mesa algunos interrogantes sobre dos asociaciones que dicen representar a los comerciantes.

Uno de esos interrogantes pasa por reflexionar si es adecuado que un concurso para emprendedores tenga exhibiciones de bailes regionales, sin ánimo de menospreciar las manifestaciones culturales folclóricas locales.

Un segundo interrogante serviría para trazar un boceto de más de 20 años de dominio de las asociaciones de comerciantes por parte de un reducido grupo de personas, que se han encargado de crear muchos eventos y actos subvencionados con dinero público. ¿Y los resultados de esas acciones o eventos pagados con dinero público? No se sabe, al no existir datos medibles y objetivos para calcular el Retorno de Inversión (en el mundo anglosajón del marketing y publicidad denominado como “Return of investment”, ROI) de todas las actividades subvencionadas durante dos décadas.

Otro de los interrogantes se refiere a la representatividad. Ya que Rincón aludió a la “ridícula” representación de ACPT, quizá también cabría preguntar a cuántos comerciantes representa APEMECAC. Igual nos llevamos una sorpresa.