EDITORIAL-. Desde Torrelavega hasta Bilbao

Desde Torrelavega hasta Bilbao
Desde Torrelavega hasta Bilbao (C) ESTORRELAVEGA

EDITORIAL-. Hace tiempo, Torrelavega tenía más puntos en común con Bilbao que ahora.

Ambas ciudades del Norte, e industrializadas, compartían igualmente un curioso encanto urbanístico, y un fondo noble y obrero con fuerte base en el trabajo y el esfuerzo.

Pero, en algún punto, Torrelavega se estancó y no logró avanzar. Bilbao también sufrió la crisis industrial, pero fue capaz de buscar otros caminos.

Mientras el mundo seguía girando en otro sentido, la capital del Besaya se quedaba añorando un pasado industrial que no sabemos si volverá. Torrelavega se quedó atrapada en los sueños, en la cálida melancolía de las grandes historias del pasado y las fotografías antiguas.

A Torrelavega le hubiera venido genial un efecto “Botín” semejante a lo que el Guggenheim supuso para la capital vizcaína, pero es evidente que la ciudad carece de la esplendorosa y magnífica bahía santanderina.

Sin embargo, Torrelavega aún tiene potencial para recuperarse. Es necesario dejar paso a los jóvenes cualificados y con ganas de hacer cosas. Evitar que los jóvenes emigren por falta de oportunidades en su legítimo derecho al protagonismo con talento.

Torrelavega, además de recuperar su Industria y su Comercio, también puede convertirse en un hervidero de todo tipo de iniciativas y cuna de las artes, de la música y de actividades ligadas a las nuevas tecnologías, entre otros sectores con potencial. Todo pasa por el relevo generacional de algunos orates que, año tras año, pretenden seguir acaparando el protagonismo.

La ciudad necesita arrojar luz a los rincones oscuros y dejar que los jóvenes, que vienen pisando fuerte, aporten su talento para que Torrelavega vuelva a subirse al tren del progreso. Un tren que Bilbao cogió y la capital del Besaya perdió. Pero nuestros jóvenes con talento están dispuestos y sobradamente preparados para ponerse a los mandos. ¿Despegamos?