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Derecha y responsabilidad

Escrito por Juan Manuel Ruiz Gutiérrez, Secretario General de Juventudes Socialistas de Polanco

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Actualmente no estamos pasando por una situación boyante a nivel económico y, por consiguiente, social, al estar basado nuestro sistema en el capitalismo, donde nuestra clase política pone en tela de juicio cada idea, cada proyecto, cada ley que alguien pone encima de la mesa, con el objetivo de conseguir un rédito político a costa de cualquier cosa. Extrapolando a nuestra realidad un fragmento del discurso de Barack Obama en la Convención Nacional Demócrata realizada en Botón el 27 de julio de 2004, “no hay una España liberal y una España conservadora, hay una España”.

Y añadiría que, más que una España, hay una Europa que debe estar unida y legislada en común con todos sus pases miembros. Pero aunque no nos lo quieran mostrar, existen más cosas en común que unen a los partidos políticos de las que les separan. Como ciudadanos y ciudadanas debemos exigirles soluciones, sin que nos toquen un ápice nuestros innegables derechos adquiridos con sudor y lágrimas, como son la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Pero en los últimos tiempos estoy asistiendo con perplejidad a una serie de acontecimientos originados desde la derecha que, por lo menos me preocupan, que no ayudan a mejorar la opinión del ciudadano sobre la forma de hacer política. Pero esto no justifica los desencuentros y errores de la izquierda, no, porque parece que prevalece el “y tú más”.

Todos los partidos políticos, y digo todos, deben estar a la altura de las actuales circunstancias, actuando con responsabilidad, sensatez y madurez. Pues bien, procedo ha realizar un pequeño resumen de los últimos acontecimientos, los cuales me preocupan tanto en forma como en el fondo, empezando con el “accidente del Yak 42” en el que perdieron la vida 62 militares españoles en Turquía, y que después de casi 6 años se siguen debatiendo los hechos acaecidos sin tener en cuenta todo el sufrimiento de las familias de las víctimas.

La realidad evidente es que “los tests de ADN demostraron que todas las identificaciones del equipo (enviado por Trillo) eran erróneas”. No se terminan de depurar responsabilidades después de muchos años, pero la sensación es que al final pagan los mismos y los responsables salen indemnes. Otros temas son tanto el “atentado del 11M” como la importante “Ley de Dependencia”. En cuanto al primero, se ha creado una comisión de investigación que ha durado muchísimos meses con el objetivo de esclarecer los hechos, donde los dirigentes de la derecha han asignando siempre la autoridad de tal masacre a ETA, creando un gran debate nacional y una gran división entre la ciudadanía, cuyo origen es una gran mentira con la finalidad de no perder el poder.

No me ciegan mis ideas y ni mis principios porque, como hemos podido presenciar todos, ahora Rajoy en su aparición en el programa de TVE “Tengo una pregunta para usted” (un programa donde resalta su cariz democrático, echado en falta durante mucho tiempo), afirma y sin titubear, que ya sabían después de un día y medio que no había sido ETA. Además afirmó en el mismo programa que la Ley de Dependencia es la mejor que ha realizado el PSOE, sin recordar que votaron en contra en el Congreso de los Diputados. Es imposible que la ciudadanía pueda entender estos giros bruscos de ideas sin ver detrás un fin partidista.

Y por terminar, aunque hay más asuntos, presenciamos atónitos los abarates del “Caso Guertel”, donde quienes comandan la nave no hacen una reflexión profunda marcada por un acto de responsabilidad y dignidad con todos españoles. Es verdad que la corrupción no depende de un color u otro ya que, al final, estamos hablando de personas, pero cuando afecta a un colectivo, se necesita tener las ideas claras y frescas para que no manchen el corazón de aquellos que confían tanto en sus dirigentes como en los ideales que mueven al partido. Porque no debemos olvidar que los militantes de los partidos, aquellos que dan un paso al frente decantándose por unos ideales aun teniendo problemas en los respectivos trabajos o los diferentes ámbitos de la sociedad, son el alma y el corazón de los mismos.

Pero también tengo que hacer mención a la “retirada de las tropas españolas de KOSOVO”, asunto en el que todos los partidos políticos estaban de acuerdo en el fondo, generando un conflicto donde no lo había por falta de comunicación y previsión y, por lo tanto, poniendo en tela de juicio la forma. Volviendo al principio, creo que hay más cosas que les unen que las que les desunen, por lo que deben evitar los conflictos y los enfrentamientos que no conducen a nada y poner todas las fuerzas en ir acordes con los cambios sociales mundiales, ya que el mundo está cambiando muy rápido y quien esté en una buena posición de salida es quien conseguirá el éxito.

Y para conseguir el éxito, no hay que perder la capacidad de asumir riesgos, como bien dice el co-fundador de Tuenti, Zaryn Dentzel. Pero, como es natural, para asumir riesgos necesitamos la participación de toda sociedad y quien la dirige, empezando por una educación que fomente la capacidad de creación, compresión e innovación, y no se centre en la memorización de la información, perdiendo la capacidad de pensar por uno mismo, factor fundamental en una democracia, y factor dañino en una dictadura.

Otro pilar para asumir riesgos es el gobierno, que debe respaldar a todas aquellas personas que tengan el valor de lanzarse a la creación y la innovación, que ayuden al progreso del país. Si una lección nos ha dado la crisis es la intervención directa del gobierno en los diferentes ámbitos de la sociedad, con el objetivo de equilibrar los desequilibrios generados por el mercado, generando las herramientas necesarias a la sociedad para adaptarse a los cambios, salvaguardando los intereses de los consumidores, moldeando un pacto social entre sindicatos y patronal, y todo ello envuelto en un clima de confianza, una confianza basado en medidas concretas, y como consecuencia de todo ello, se desvanece la idea “neocon”. Pero nadie ha inventado nada nuevo, sólo basta con mirar la historia y ver que son algunas de las medidas usadas en el crack de la bolsa en 1929.

Por lo tanto, debemos de tener confianza en uno mismo, cuya base es la formación y el respaldo estatal, que nos abran el camino a la esperanza y al mundo de las oportunidades, y así conseguiremos nuestros particulares éxitos, dando un sentido a todo lo que hacemos, sin necesidad de tener siempre la sensación de que vamos a la cola, y no pensar, como reza el libro “Audacia de la Esperanza” que “nuestro destino no es pasar a toda velocidad por una autopista que lleva a la nada”.

Escrito por Juan Manuel Ruiz Gutiérrez, Secretario General de Juventudes Socialistas de Polanco

 

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