La noticia de que el Gobierno de Cantabria subvencionará al Racing de Santander con 4 millones de euros no ha pasado desapercibida en Torrelavega, pese a la canícula veraniega.

En las Redes Sociales se han podido ver reacciones muy negativas de destacadas personalidades de la sociedad torrelaveguense, desde personas del mundo de la cultura hasta políticos, que coinciden en apuntar que esta nueva «lluvia dorada» al Racing supone un agravio comparativo ante otros clubes de fútbol de la región, como la Gimnástica de Torrelavega. Pero es mucho más que eso: 4 millones de euros en forma de publicidad, pagada con dinero público, son una cantidad de dinero desorbitada si analizamos el pírrico retorno de inversión que aporta el Racing.

Actualmente, el Racing de Santander está jugando en la categoría Segunda B del fútbol español. El hecho incontestable de que la Segunda B apenas obtiene impacto destacado en los medios de comunicación deportivos lleva a pensar, con lógica, que la inversión publicitaria del Gobierno de Cantabria es, a todas luces, excesiva. Si el Racing estuviera jugando en Primera División, quizá la inversión publicitaria sería mucho más ajustada a la lógica.

Las críticas al ejecutivo regional del PSOE-PRC no han llegado únicamente desde Torrelavega: toda la oposición parlamentaria, en bloque, ha rechazado el acuerdo. Lo cual hace pensar que el Gobierno de Cantabria lo tendrá muy difícil para la aprobación definitiva de la propuesta, allá por diciembre cuando se negocien los presupuestos.